
... con eso de Piazzolla por Detroit, quiero decir que hay una mezcla electrónica del tango que evolucionó Piazzola.
Fue un concierto la raja, todo bien, el sonido, el copete, los asientos.
Fue además una linda manera de pasar la rabia por el juego pajero del Wanderers. Aún no entiendo, por qué hay paises que se meten a invadir a otros sin tomar en cuenta factores nacionalistas; tipos que juntan votos y luego se pelan la plata; equipos que juegan todo el rato al ataque y terminan defendiendo ratonamente y jugando a nada. Puta la wea reculiá.
Y, no, no pasó. Sigo con la rabia . Además perdí una apuesta.
Pero Tanghetto sonó bien, y el gordito japonés movía sus dedos enmantequilados por el cello y el
erhu.
Como entrada al recital, habia barra abierta de distantas maneras de tomar ron. Yo de puro wanderino (y dele con la cosita) me tomé un mojito, hojas verdes, con ron blanco. Luego me tomé otro.
Antes del concierto, por ser ayer, en la radio escuché a los tanghetto hablar, y se quejaban de los puristas del tango que no los querían. Y pensé: si en los tiempos de Discépolo y Gardel la tecnología no hubiese puesto a disposición de la música la guitarra, y luego de un tiempo alguien la hubiese inventado, se hubiese armado tanto quilombo por introducirla al tango?
Por que lo que hacen estos tipos es tomar la escuela piazzolina y meterle base rítmica y teclados.
Según mi oido tan lleno de patos. Y les sale bien, además de tocar un tema de New Order y otro Depepeche Mode (ingleses, ochenteros y criados con la Tatcher). Ya, eso no má.
Sigo rumiando rabia, pasto verde, menta verde, wander cagón.